Mojácar

Mojácar organiza su IV Degustación de Dulces Caseros Navideños

Si la bien la gastronomía ha adquirido un papel muy relevante tanto desde el punto de vista de salud como de tiempo libre y ocio,  las fiestas navideñas son el momento cumbre en el que las cocinas toman el protagonismo y se convierten en el centro de la vida familiar, el punto de encuentro de amigos y el momento idóneo para recordar y recuperar los sabores de siempre.

         En unos días en los que todos olvidamos dietas y damos por hecho que nos vamos a permitir algún que otro capricho culinario, los dulces suponen la representación de la Navidad en estado puro y en versión comestible. Son la tentación más irresistible.

         Pueden variar los menús de cada casa que, quizás, siguen una tradición familiar diferente, pero el hilo conductor de todas ellas y de las fiestas de todos los hogares viene de la mano de los dulces que, la mayoría de ellos, sólo se pueden degustar por estas fechas.

         Para no perder el sabor de siempre, el Ayuntamiento de Mojácar tomó la iniciativa, hace ya cuatro años, de convocar a los vecinos para que abrieran sus fogones y su buen hacer a todo el mundo con el fin de que pudieran disfrutar de los dulces hechos a la manera tradicional y que “saben” mucho mejor que los industriales.

         Una cita en el Edificio de Usos Múltiples que ha ido creciendo en participación, tanto de reposteras como de público dispuesto a disfrutar de los 200 kilos de dulces que más de 20 vecinas cocinaron en esta cita de 2018.

         Acompañados de 120 litros de chocolate caliente, postres típicos de la zona como  cordiales de almendras, mantecados, roscos de anís o de vino, tortas de pascua y turrones, compitieron en popularidad con bombones, tartas, brownies, bizcochos y dulces venidos de otras tradiciones pero que han encontrado también su dulce lugar entre los más golosos.

         La Alcaldesa de Mojácar, Rosa María Cano, junto a otros miembros del Consistorio, participaron y colaboraron activamente con esta llamada a la tradición y  recuperación de las costumbres locales.

         Raquel Belmonte, Concejal de Cultura y de Fiestas del Ayuntamiento manifestó su satisfacción por la gran acogida que ha tenido esta iniciativa. Más de trescientas personas dieron buena cuenta de todo lo preparado y como no, también del chocolate.