Mojácar

Mojácar celebra el tradicional Día de la vieja.

 

Mojácar,  junto con los municipios de la Comarca del Levante Almeriense,  celebró  la  tradicional fiesta de “la vieja”.

Una vez finalizado el Carnaval o tiempo de carnestolendas que son el conjunto de los tres días que preceden al Miércoles de Ceniza, coincidiendo con el primer jueves de Cuaresma, se celebra el antiguo rito del “Día de la Vieja Remolona”.

         Recreación alegórica del enfrentamiento entre Don Carnal y Doña Cuaresma; la festividad y la diversión frente al recogimiento y la sobriedad.

 La práctica de esta antigua tradición deriva del ajusticiamiento del Sábado de Gloria, donde la figura de Doña Cuaresma se personificaba a través de la grotesca imagen de una vieja en reciprocidad a su triunfo sobre Don Carnal.

Así, el día de la Vieja se celebra el jueves más cercano a la mitad de la cuaresma, de ahí la expresión “partir la vieja cuaresma” y consiste en un  día de comida en el campo en el que se reúnen amigos y familiares para despedir al invierno y dar la bienvenida a la primavera.

 

Con este ánimo, los vecinos de Mojácar, se citan por los diferentes y múltiples zonas verdes del municipio, principalmente en los parajes  de “los Gurullos” y  “las Alparatas”, para compartir una buena paella y degustar las golosinas que esconden sus “viejas”, siguiendo con el antiquísimo rito.

Es en este punto donde los niños toman protagonismo. Al final de la comida se congregan en torno a su “vieja” que es un pequeño muñeco con aspecto de anciana, realizada sobre una cruz de madera con la cabeza de tela y rellena de caramelos.

 Previamente ha sido clavada en la tierra y son los mas pequeños los encargados  de romperla, como a una piñata, para comerse los dulces que contiene.

También es típico del día degustar el   “hornazo”, pan dulce alargado con una trenza que encierra un huevo duro, aunque la jornada, en general,  se caracteriza por la abundancia de viandas de todo tipo.

            La vieja es la única fiesta de Andalucía no representada por ninguna advocación santoral, sino por una figura pagana: La Vieja, aunque tiene ecos religiosos.

         Sea cual sea su origen, lo cierto es que se ha celebrado desde “siempre” y ningún mojaquero se pierde su cita anual con una de las primeras oportunidades del año para disfrutar del aire libre.