Mojácar

El entierro de la sardina pone el broche final a los canavales de Mojácar 2018.

         Los Carnavales de Mojácar han llegado a su fin y con la sardina ya enterrada el pasado miércoles de ceniza, las comparsas, chirigotas, grupos y la imaginación de los carnavaleros ya vuela pensando en el año próximo.

         La cantera de los carnavales de Mojácar esta asegurada en los más jóvenes que por segundo año consecutivo y doblando la participación con respecto a la primera convocatoria, han celebrado su peculiar carnaval con concurso incluido al igual que los mayores.

         De las seis comparsas presentadas con participantes de 1 a 12 años, entre las cuales también se incluía la respectiva coreografía, fueron Los Serranitos, disfrazados de suculentos jamones serranos, los que lograron la primera posición. Las comparsas Legolandia y los Peques más Dulces, disfrazados de “chuches”, quedaron en segundo y tercer lugar respectivamente.

         La guardería municipal “Garabato”, igualmente celebró su particular carnaval, sorprendiendo a los padres que no sabían de la fiesta sorpresa y se encontraron con pequeños superhéroes que les recibían encantados. La confección de los disfraces y la organización de la fiesta corrió a cargo de las profesoras de la guardería que también se disfrazaron, junto a Raquel Belmonte, Concejal de Infancia, de personajes infantiles.

         Es de destacar el desfile de Carnaval que llenó de color, música y alegría la playa de Mojácar. Además de numerosos asistentes disfrazados para la ocasión, asistieron nueve comparsas locales, cuatro de ellas infantiles, dos comparsas invitadas de Garrucha y una de Villaricos, dos carrozas y el pasacalles de Alicia en el País de las Maravillas.

         Todas las comparsas participantes tuvieron su obsequio aunque hubo cuatro premios especiales.  Uno de ellos correspondió a la chirigota de la comparsa Los Imprescindibles; tercer premio disfraz la obtuvo la comparsa La Fuente, vestidos de trogloditas; segundo premio disfraz le correspondió a la comparsa Los Implicados, con los personajes de Juego de Tronos y, por último, el jurado adjudicó el primer premio disfraz a la comparsa Las Chicas de Campofrío, todas vestidas de brujas.

         El entierro de la sardina, congregó a vecinos y visitantes acompañando al cortejo fúnebre, en el que cabe destacar la mayor participación, cada año, de los vecinos de otras nacionalidades, integrándose en las tradiciones locales.

Numerosas plañideras y dolientes siguieron, en su últimos adiós, a tan querido pez, en los que no faltaron ni las velas ni las letanías que, marcadas  por el “cura” oficiante del entierro, eran contestadas con fervorosa aflicción por los asistentes. A cada Santo, su petición pertinente.

         Durante todo el trayecto, la Banda de Música de Mojácar puso música al broche  final de los Carnavales.